"Somehow it seems to fill my head with ideas – only I don't exactly know what they are!"
Lewis Carrol: "Through the Looking glass (and what Alice found there)"
Como uno al final tiene que admitir que es un dilentantón pedantillo y no una auténtica persona decente, también ha de enseñar, para morbo del público, los síntomas que le aquejan. Del mismo modo que se avalanzó sobre la versión inglesa del séptimo Harry Potter (como su venerable progenitor no tarda en señalar), este Indócil tiembla de emoción inervado al mismo tiempo por cada plexo de su sustancia ante la mención de Tim Burton y su adaptación de... "Alice through the Wonderful Through-jabberlooking glass land" o así. Subintitulado: "Lewis C. (rather likely) goes C. S. Lewis". Y si no, observad el trailer.
¡Oh cielos! ¡La Bruja Blanca, digo... la Reina de Corazones... o Roja... o quien sea se ha apoderado de Narnia... osea de Wonderland...! ¡Uf! Se suponía que Alicia ya habíamosla visto varias veces y una de ellas ya habia sido digerida por la poderosa saliva de Disney convirtiendose en un producto que uno no recuerda con demasiado agrado... Pero... ¿"cal" realmente que también Tim Burton filme batallas anillescamente épicas precisamente con ESTO? Además hemos aquí a Christopher Lee haciendo de lo que en principio es tan solo un vocablo absurdo convertido en verdadero personaje de la trama por Tim B. El Jabberwock que da nombre al poema Jabberwocky escrito por L... espejo"... portmanteau... etc. aparece aquí como si del dragón de San Jorge se tratara (o el dragón Smaug que, en cambio, Lee no parece querer doblar porque Nueva Zelanda le duele en el corazón tras que el pérfido Peter Jackson eliminara su escena de la muerte de Saruman de una, de allí en adelante, aliviada edición cinematográfica del Retorno del Rey). Quiero decir, quizá en realidad todo sea mentira, como un sueño, como una oscura sombra que se cierne sobre la entrada de la madriguera de conejo, y en realidad nos encontremos con una adaptación puramente fiel al espíritu del original... Pero sin embargo Avril Lavigne nos quiere convencer también de que nuestros temores son ciertos berreando en una canción, eso sí, poperescamente conmovedora (¿¿compuesta por Danny Elfman??).
Y como si demasiado hubiera llovido sobre nosotros, corremos el riesgo de que al beber de este frasquito nuestro tamaño nos impida volver a recorrer el País de las Maravillas con la misma mirada...